La
alimentación debe de tener una dieta balanceada, saludable; limitar consumo de
grasas, azucares y sal.
Consumir frutas, verduras,
legumbres, frutos secos, cereales integrales.
Consumir de cuatro a cinco porciones
de frutas al día reduce el riesgo de desarrollar enfermedades, ayuda tener una buena digestión.
